Mostrando entradas con la etiqueta Ana Martín Duque. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Martín Duque. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de marzo de 2011

El perro herido

     El otro día, paseando por la calle, me encontré a un perro con una pata muy débil. Nos dio pena. Ese perro tenía unos trece años y cuando pasamos a su lado lloró, pues pensó que le íbamos a hacer daño. La pata le sangraba. Llorando, nos pedía con la mirada que le ayudásemos. Fuimos a mi casa y cogimos una venda, llegamos lo antes posible. Cuando llegamos, vimos a el perro apoyándose en la carretera, intentando no caerse. Le vendamos la pata y varios minutos después, llegó la dueña del perro y lo llevó al veterinario. Le tuvieron que operar la pata. Cuando la operación terminó, entramos para verlo, había muchas personas. La operación terminó correctamente. Al día siguiente, paseamos por allí y vimos de nuevo al perro, cruzó la carretera para saludarnos, pasó un coche, y.... el perro murió, fue atropellado.

ANA MARTÍN DUQUE

jueves, 10 de febrero de 2011

Por una amiga...

     Suena el timbre de salida y todos los niños salen del aula. Viernes.14:02.
-¿Tienes algún plan para hoy? -preguntó Marta
-Sí, si tengo, tengo que ir con mi hermano a jugar al baloncesto -respondió Sara.
-Vale. Te llamaré a tu casa a ver si otro día, cualquiera, puedes venir.
-Llámame a partir de las cinco que hoy tengo clase de Francés.

     Marta llega a su casa, y después de comer enciende su ordenador. 15:30. Tenía una petición de amistad de una niña llamada Irene:
-Hola, estoy en la clase de tu amiga Laura.

     Laura era una niña que conocía desde la guardería, y se llevaban bastante bien. Marta aceptó la petición. Una hora más tarde se acordó de que tenía que llamar a Sara...
-Hola, soy Marta, ¿está Sara?
-Si, si está, te la paso al teléfono –contestó la madre de Sara-
-Hola Marta.
-Hola.
-Te llamo para preguntarte si al final te quieres venir.
-No, no me puedo ir. ¿Te quieres venir tú?
-Si, le voy a preguntar a mi madre si me puedo ir... ¡Sí! Si me deja, mi madre me lleva, estaré allí en 20 minutos.

16:20. Marta llegó a casa de Sara y estuvo en su casa hasta las 22:05.

22:10.
-Marta, a cenar -dijo su padre.
 -Ya voy.

23:05
-Marta, hoy te puedes ir a la cama a la hora que quieras -dijo su madre- pero antes de coger el ordenador tienes que ducharte.
-¡Bien! -exclamó Marta.

23:25
-Ya me he duchado, voy a coger el ordenador.

     Cuando inició sesión, vio que Irene, estaba conectada

Marta: Hola.
Irene: Hola.
Marta: ¿Cómo estás?
Irene: Bien ¿y tú?
Marta: Bien, acabo de llegar de casa de una amiga.
Irene: Hace mucho tiempo que no me voy a casa de una amiga, porque como me he cambiado de colegio...
Marta: Pero también te puedes ir con tu amiga Silvia ¿no?
Irene: Si, pero Silvia es muy diferente a mi, no nos parecemos mucho, y además, ella estará con su amiga Carmen.
Marta: Aaaah.... Ok.
Irene: Un momento, ahora vuelvo.
Marta: Vale.
Irene: Ya estoy.
Marta: OK.
Marta: ¿Puedo hacerte una pregunta?
Irene: Si, pues claro.
Marta: ¿Tú y Laura os lleváis bien?
Irene: Si, bueno, nos peleamos, pero es buena amiga.
Marta: Ella me habla muy bien de ti.
Irene: Ahora, ¿te puedo hacer una pregunta yo?
Marta: Pues claro, que no sea muy difícil por favor.
Irene: No, no lo es.
Irene: ¿Por qué llorabas en el colegio?
Marta: Porque mi bisabuela se ha muerto.
Irene: Lo siento mucho. Bueno, me tengo que ir, mañana hablamos. Adiós.
Marta: Adiós

Por la mañana, sábado. 10:20.

Irene: Hola.
Marta: Hola.
Irene: ¿Estás mejor hoy?
Marta: Si, algo mejor.
Irene: Me alegro
Marta: Y tú, ¿cómo estás?
Irene: Yo bien.
Marta: Últimamente no te he visto en el recreo...
Irene: Ya, es que he estado con fiebre.
Marta: Ok.
Irene: ¿Me das tu móvil?
Marta: Si, mi móvil es.....
Irene: Bien, te llamo y registras mi número.
Marta: Ok, ya lo he registrado.
Marta: Me tengo que ir un momento que mi madre necesita el ordenador, luego me conecto.
Irene: Adiós guapa
Marta: ¡Marta!

-Mamá aquí tienes el ordenador. Vale.

13:20
-Marta, ¿qué quieres para comer?- preguntó su madre.
-No sé, ¿podemos ir a comernos una pizza?
-Vale –respondió la madre.

15:20. Llegaron a casa. Los padres se iban a trabajar, entraban en 40 minutos y se tenían que preparar. Marta volvió a encender el ordenador y se quedó hablando con Irene. Marta no se daba cuenta de que estaba conociendo a otra amiga. Pero, ¿qué pensarían sus amigas de esta persona que no conocen? Irene y Marta se llevaban como unas buenas amigas, aunque jamás hubiesen hablado en persona.

Domingo 17:30. Vuelve a conectarse...
Marta: ¡Hola Irene!
Irene: Hola.
Irene: ¿Qué tal?
Marta: Bien.
Marta: ¿Y tu?
Irene: Muy bien.
Marta: ¿Te quieres venir conmigo mañana a la biblioteca?
Irene: Vale.
Marta: Bueno, adiós que tengo que hacer los deberes y estudiar.
Irene: Adiós, te veré en la entrada del colegio.
Marta: Si, y así quedaremos para ir a la biblioteca.

     Lunes. Marta va para el colegio.
-Oye, Marta, ¿con quién has estado hablando este fin de semana? -preguntó su madre.
-Pues con una niña de la clase de Laura –respondió- vamos a quedar en la biblioteca este recreo.
-¿Y tus amigas, con quien van a estar?
-Pues no sé, imagino que estarán en la biblioteca también.

     Marta entra en el colegio.
-Hola.
-Hola -respondieron Sara, Luisa y Alba.
-Hoy me voy con Irene en el recreo.
-¿Quién es Irene? -preguntó Alba.
-Irene es la niña nueva que está en clase de Laura.
-¿Esa te cae bien? -preguntó Luisa.
-Si, es muy amable, nos llevamos muy bien.
-Mirad esa es Irene.
-¿Esa? -preguntaron todas a la vez.
-Si, esa -respondió Marta- ¿pasa algo con ella?
-No, no pasa nada, solo que nos parece un poco diferente.

Se encuentra con Irene.
-Hola Irene, ¿al final vamos a la biblioteca o no?
-Si. Mi amiga Silvia viene también, ¿vale?
-¡Ah vale...!

Suena el timbre y entran en clase.
-Marta coge sus libros de Lengua y empieza a hacer las actividades que su profesora manda.

12:00. Suena el timbre para salir al recreo.

     Marta se fue con Irene y con Silvia, y estuvieron hablando cerca de la biblioteca. No fueron a la biblioteca, allí no podían hablar. Marta habló con Luisa para preguntarle si no le importaba que estuviese con Luisa unos días.

Continuará....

ANA MARTÍN DUQUE

La princesa Ludi

     Érase una vez niña llamada María. Era una niña rubia, de ojos verdes. Se llamaba María Ruiz, pero la llamaban María de Fiore. La llamaban así porque su padre trabajó de protagonista en una película llamada De Fiore.
     Un día, María cogió su barco de juguete. Ella imaginaba que algún día podría ir con su padre a trabajar, pero creía que no podría, que sería imposible. Pasado un mes sería su cumpleaños, y ella imaginaba cuál sería el regalo, el que le daban siempre, aunque nunca era lo que ella quería. Sus padres le preguntaron:
-María, por favor, dinos lo que quieres.
-Yo no quiero nada, solamente quiero ir contigo a trabajar un día, solamente uno – dijo María.
-No, no puedo, sabes perfectamente que no me dejan que te lleve a mi trabajo – contestó su padre.
-Pues entonces no quiero nada.
-María, no te enfades.
-¿Qué pasa? - preguntó su madre.
-Nada mamá, nada -dijo corriendo hacia su habitación.
-Tengo una idea –dijo el padre– espero que funcione.

Un mes después... el día del cumpleaños, María encontró un solo regalo, un vestido de marinera.
-Papá, ¿qué es este regalo?
-Pues, que puedes venir conmigo al trabajo –respondió el padre.
-Y, ¿para qué es este vestido, papá? - preguntó María
-No sólo vas a venir conmigo sino que también te he conseguido el papel de la princesa Ludi.
-¡BIEEEEEEEEEEN! -dijo María asombrada.

     Cuando llegaron, María se quedó impresionada por ver a tantos actores. Desde ese día, cuando llegaba de la escuela y hacía sus deberes, ensayaba su papel de la película LA PRINCESA LUDI.

ANA MARTÍN DUQUE

miércoles, 19 de enero de 2011

Mi historia, sólo mía

     El 11 de Mayo en un pueblo llamado Sombra de lo Largo, que es un pequeño pueblo de Madrid, se organizaba una pequeña feria de la venta; en la feria, tal y como dice el nombre, se venden objetos e incluso animales a precio de chollo. Yo no recordaba que era el día de la fiesta y decidí ir a la pista donde se organizaba esta venta. Iba con mi pelota y mi trompo. Cuando me di la vuelta encontré a varios hombres con una gran bolsa que se movía mucho. Después, cuando me quise dar cuenta, estaba yo dentro de la bolsa con varios niños más, ¡me habían secuestrado! En ese momento miré por una rendija de la bolsa y vi que estaba dentro de un coche; estuve hablando con esos niños y ellos se encontraban igual de confusos que yo. Cuando llegamos, los hombres, nos llevaron a un lugar oscuro y nos ataron con una cuerda. ¡No lo podía creer! ¡Con todo el cuidado que yo tenía siempre! Al rato, me dí cuenta de que tenía el trompo en el bolsillo, tenía la punta muy afilada. Con rapidez lo cogí y rompí la cuerda de uno de los niños que estaba más floja que las demás, y después el rompió la de todos los demás y… la puerta estaba abierta. Entonces, todos salimos y llamamos a nuestros padres y madres con el teléfono móvil de uno de los chicos. Y desde ese día no he vuelto a salir sola.

ANA MARTÍN DUQUE

lunes, 17 de enero de 2011

Un día inolvidable

     Os voy a hablar de una clase de Lugo. Todos se llevaban muy bien, se ayudaban mutuamente y se hacían llamar los "B invencibles". Lo malo es que había dos bromistas pesados "profesionales" que siempre molestaban a todo el mundo.
     Un día fue toda la clase a la playa. Era fin de curso. Sus amigos, los más bromitas, se dedicaron a cavar grandes agujeros en la tierra de la playa y así intentar que las personas se cayeran.  Entonces se reunieron todos y les gastaron bromas tras otras. Los demás, planearon un plan perfecto para que ellos no fueran así; se reunieron en tres grupos. Los grupos eran:

Los ELB: Que se encarga de Entretener a Los Bromistas, liderado por Natalia.
Los PDT: Que se encargaban de Preparar Dos Trampas liderado por Lucía.
Los IMM:Que se encargaban de Inventar Más Trampas liderado por Ernesto.

Los dos equipos principales eran el de Los ELB y el de Los PDT aunque si estos planes fallaban el principal sería el de IMM. Todos tenían ganas de pagarles con la misma moneda.

-Venid con nosotros- dijo Lucía con voz de sorpresa

-Vale-dijeron pensando en gastar una broma.

     Pedro le dijo a Úrsula en voz baja que tuviese cuidado que se podía tratar de una trampa. Ella le dijo que no creía que fueran capaces. Entonces, cuando llegaron a por su toalla no la encontraban y en su bolsa encontraron una tarjeta que ponía; hemos sido nosotros, las devolveremos cuando vosotros paréis de hacer bromas pesadas. Entonces éstos se dieron cuenta de lo que les molestaba y se pusieron de rodillas a pedir perdón y desde ese momento no volvieron a gastar más bromas pesadas y todo el mundo estaba contento. Los días fueron normales, todos se llevaban muy bien y los "B invencibles" estaban más unidos que nunca.

ANA MARTÍN DUQUE

lunes, 6 de diciembre de 2010

Los amigos de verdad son los mejores

     Los amigos para mí son unas de las personas más importantes de nuestras vidas, porque suelen tener nuestras edades y siempre nos entienden porque ya han pasado por ello o están pasando por ello. Y ¿porqué algunas personas creen que los amigos que tienen a su alrededor no les aprecian? Pues yo creo que es porque necesitan más atención de la que le dan, y me da mucha pena por esas personas porque, normalmente, le pasan esas cosas a la personas más amables, más simpáticas y que más se preocupan por nosotros.
     Yo siempre intento que las personas que se sienten solas estén seguras de que tienen amigos, pero a veces me pregunto, ¿estaré haciendo lo correcto?¿será lo que el o ella quiere? Pues no lo sé, lo único que sé es que ¡Los amigos de verdad son los mejores!

ANA MARTÍN DUQUE

viernes, 26 de noviembre de 2010

La mejor clase

     Mi clase, para mi es la MEJOR que hay, y no entiendo porque a algunas personas no le gusta, pero bueno, cada uno tiene sus gustos. Todos los profesores que hemos tenido nos han caído muy bien. Ahora, desde que empezó el curso, estamos muy contentos porque había una clase nueva y no queríamos irnos ninguno a ella. Aunque tengamos diferencias, nos queremos mucho y no nos gustaba que nadie se fuera.


ANA MARTÍN DUQUE

lunes, 22 de noviembre de 2010

Nuestro primer partido

     Hoy ha sido nuestro primer partido en el campeonato de "mate", y nos hacemos llamar “las estrellas del Tierno”. Somos un equipo bueno, pero sólo hemos jugado una vez, ya que estamos a principios de curso.
     Hemos competido contra un equipo de 5ºC llamado “Wildcats” . Aunque sean menores que nosotros, hay que reconocer que tienen un equipo bastante bueno. Esta mañana, en el recreo, estábamos impacientes por jugar y, cuando llegamos, teníamos muchas ganas por jugar y ayudamos a colocar el material. Durante el partido hemos jugado con un magnífico público que no ayudó a tener fuerzas para este torneo y les quiero dar las gracias. Al final del partido quedaba una niña en el equipo rival y el profesor regañó a algunas personas. Cuando la niña tiró todos nosotros estábamos nerviosos ¡no sabíamos lo que iba a ocurrir! Y cuando ella tiró…. ¡¡¡¡GANAMOS!!!!
ANA MARTÍN DUQUE

jueves, 18 de noviembre de 2010

Los ciclistas en la carretera

A los ciclistas les han hecho un carril por donde pueden ir en bicicleta, pero la mayoría prefiere ir por la carretera, y yo me pregunto, "¿para que les han hecho el carril si ellos no lo utilizan?"
A mí no me parece bien que los ciclistas vayan por la carretera bloqueando el paso a los coches, ya que impiden que los coches vayan a la velocidad necesaria.
Buscamos opiniones y nos encontramos:
"A mi no me parece bien, ya que, cuando los conductores intentan adelantar, las bicicletas van haciendo zig-zags y pueden crear grandes atascos".
"A mí me parece que cuando no bloquean el paso si pueden ir por la carretera, pero ahora, muchas de los atascos los provocan los ciclistas y por eso creo que deberían “expulsarlos” de la carretera".
ANA MARTÍN DUQUE

domingo, 14 de noviembre de 2010

Un lugar fantástico

Mi habitación es un lugar fantástico y muy bonito. Tengo un armario muy grande, con una pequeña puerta que debajo tiene seis grandes cajones. Cuando estoy allí  me inspiro para escribir en mi blog cosas fantásticos (al menos para mí). Cuando cierro los ojos tengo grandes ideas para escribir. La verdad no sé por qué será que cuando me tumbo en mi cama, pienso en todo lo bueno que me ha pasado en el día, y cuando cierro los ojos, tengo fantásticos sueños y, cuando los vuelvo a abrir veo otro nuevo día lleno de cosas por descubrir.
ANA MARTÍN DUQUE

viernes, 12 de noviembre de 2010

Clara

     Clara, es una chica de pelo corto y moreno. Sus ojos son marrones y brillantes y tiene unas gafas moradas muy bonitas. Va en silla de ruedas y no le gusta que le den un trato especial, por ello, todos la tratamos como quien es, una más. A ella le gusta mucho que contemos chistes y que juguemos a color-color o al pañuelito mientras ella hace de espectador y juzga quién es quien gana. Siempre participa en todos los juegos de mate y el equipo en el que está ella es el equipo que casi siempre gana. Es como un amuleto de la suerte. Es una chica alegre, que casi nunca llora, (yo creo que no la he visto llorar más de diez veces aunque la conozca desde Infantil). Nunca hace nada malo y siempre intenta resolver nuestros problemas. Es una chica muy especial.
ANA MARTÍN DUQUE

domingo, 7 de noviembre de 2010

Una anécdota en el colegio

     El colegio es el lugar donde estudiamos pero quizá eso no sea lo más importante, sino todas las experiencias que en él hemos vivido. Allí hemos aprendido a compartir con nuestros compañeros y tanto a perder como a ganar (algunos todavía están aprendiendo, sobre todo a ganar). Esto me recuerda una pequeña historia:
     Hace dos años, una de mis amigas siempre quería estar conmigo, pero yo no quería estar todo el día con ella, aunque tampoco me importaba demasiado. Ella es mi amiga y me gusta estar con ella, pero sentía celos cuando yo prefería estar con otra amiga. Entonces decidí que no siempre podía estar con ella. Yo me iba con otras amigas y ella quería que yo estuviera con ella y le dije que no siempre podía ser así. Se enfadó, pero, al día siguiente, cuando reflexionó, se dio cuenta de que tanto yo como ella podíamos estar con más personas. Llegó y me dijo que tenía razón y que yo también podía estar con quien quisiera. En ese instante nos abrazamos y estoy contenta de que ocurriera eso porque siento que le enseñé algo muy importante que puede que nunca hubiera aprendido.

ANA MARTÍN DUQUE