lunes, 28 de marzo de 2011

El perro herido

     El otro día, paseando por la calle, me encontré a un perro con una pata muy débil. Nos dio pena. Ese perro tenía unos trece años y cuando pasamos a su lado lloró, pues pensó que le íbamos a hacer daño. La pata le sangraba. Llorando, nos pedía con la mirada que le ayudásemos. Fuimos a mi casa y cogimos una venda, llegamos lo antes posible. Cuando llegamos, vimos a el perro apoyándose en la carretera, intentando no caerse. Le vendamos la pata y varios minutos después, llegó la dueña del perro y lo llevó al veterinario. Le tuvieron que operar la pata. Cuando la operación terminó, entramos para verlo, había muchas personas. La operación terminó correctamente. Al día siguiente, paseamos por allí y vimos de nuevo al perro, cruzó la carretera para saludarnos, pasó un coche, y.... el perro murió, fue atropellado.

ANA MARTÍN DUQUE

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