(En una ciudad muy conocida del país Perla Dorada, llamada La Tierra Celestial, habitaba un hombre, de nombre Benjamín, que predecía el futuro. La gente le adoraba y se sentía orgullosa, hasta que Benjamín, mientras dormía, predijo un futuro terrible para la ciudad).
BENJAMÍN (levantándose de su cama): ¡Oh, no! He tenido un terrible sueño. Soñé que todo los habitantes de esta ciudad perdían su personalidad y la memoria...¡Es terrible! ¿Y si llega a pasar? Tengo que decírselo a todo el mundo, pero... Ellos no podrán evitar lo que va a ocurrir...
(Se escuchan ruidos y entra alguien en su habitación).
BENJAMÍN: ¿Quién hay ahí? (cierra los ojos) Espera, otro mal presagio he tenido. Y ese presagio es que TÚ vas a ser el causante de todo. Pero dime... ¿Eres alguna clase de monstruo?
¿?: Tú eres el adivino... ¿no? Porque si es así... Voy a destruirte por completo y hacer lo mismo con la personalidad y la memoria de todos los habitantes de esta estúpida ciudad.
BENJAMÍN: Sí, soy el alabado adivino de esta ciudad... ¡Y no pienso dejar que me hagas nada ni que dañes esta hermosa tierra! (sale de su mano una bola de luz azul) ¡Toma!
¿?(cae al suelo): Así que aparte de adivino eres mago... ¿No? Si es así, la pelea se hará más emocionante. (Se levanta)
BENJAMÍN: ¡Estoy harto de que vengan tantos como tú y que quieran hacer lo mismo! (se enfada y lanza una bola de luz más poderosa que la anterior) ¡Otra más! Los humanos sin corazón (le alumbra con una linterna) como tú, dicen lo mismo, pero nunca lo cumplen. Y nunca he dicho nada a nadie porque no quiero alarmarlos; se formaría un caos.
¿?: Puedes llamarme... Rey Oscuro...
BENJAMÍN: ¡No me importa cómo te llames! Lo único que me importa es que te vayas y no vuelvas a molestar a la gente...
REY OSCURO (echa también una bola de poder negra): ¡¡Yo soy el hombre más poderoso del mundo!!
(Benjamín sale disparado hacia él sin darle la oportunidad de mover un sólo dedo y le ataca sin piedad. Cayendo lágrimas de sus ojos al pensar que anteriormente él era como el Rey Oscuro).
REY OSCURO: ¡¡¡Aaaaaaah!!! ¡No puede ser! Me debilitoooo... (poco a poco su voz se apagó).
BENJAMÍN (susurra): Yo antes era como él... Malvado y sin nadie que me quisiera... Hasta que encontré La Tierra Celestial. Un, un... ¡Mágico lugar! (sonríe y mira al exterior de su ventana) Un sitio, donde todos perdonan a los malvados reyes que han existido en este mundo... Así que con esto (echa un hechizo al Rey Oscuro) nunca más, habrá nadie como él o mi antiguo yo, que molesten a esta ciudad y al mundo entero... Pero... ¿al haber destruido al Rey Oscuro habré cambiado el futuro?
(Tras eso, Benjamín hizo desaparecer al Rey Oscuro, hasta que se hizo de día y salió a la calle, y encontró a sus vecinos).
BENJAMÍN (saluda a sus vecinos): ¡Hola! Estáis bien, ¿ningún recuerdo olvidado ni nada por el estilo?
VECINOS: ¿Pero qué dices, Benjamín? ¡Ay, dejémoslo! ¡Pero que sepas que hace como un mes nos dijiste que ahora nos iba a tocar la lotería y es mentira!
BENJAMÍN (Sonríe y susurra): Parece que recuerdan hasta eso... El Rey Oscuro ni nadie, va a impedir que no salve a La Tierra Celestial... Mi Tierra Celestial...
LAURA MORENO OCHOA