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miércoles, 13 de abril de 2011

El valeroso adivino del futuro

(En una ciudad muy conocida del país Perla Dorada, llamada La Tierra Celestial, habitaba un hombre, de nombre Benjamín, que predecía el futuro. La gente le adoraba y se sentía orgullosa, hasta que Benjamín, mientras dormía, predijo un futuro terrible para la ciudad).

BENJAMÍN (levantándose de su cama): ¡Oh, no! He tenido un terrible sueño. Soñé que todo los habitantes de esta ciudad perdían su personalidad y la memoria...¡Es terrible! ¿Y si llega a pasar? Tengo que decírselo a todo el mundo, pero... Ellos no podrán evitar lo que va a ocurrir...

(Se escuchan ruidos y entra alguien en su habitación).
BENJAMÍN: ¿Quién hay ahí? (cierra los ojos) Espera, otro mal presagio he tenido. Y ese presagio es que TÚ vas a ser el causante de todo. Pero dime... ¿Eres alguna clase de monstruo?

¿?: Tú eres el adivino... ¿no? Porque si es así... Voy a destruirte por completo y hacer lo mismo con la personalidad y la memoria de todos los habitantes de esta estúpida ciudad.

BENJAMÍN: Sí, soy el alabado adivino de esta ciudad... ¡Y no pienso dejar que me hagas nada ni que dañes esta hermosa tierra! (sale de su mano una bola de luz azul) ¡Toma!

¿?(cae al suelo): Así que aparte de adivino eres mago... ¿No? Si es así, la pelea se hará más emocionante. (Se levanta)

BENJAMÍN: ¡Estoy harto de que vengan tantos como tú y que quieran hacer lo mismo! (se enfada y lanza una bola de luz más poderosa que la anterior) ¡Otra más! Los humanos sin corazón (le alumbra con una linterna) como tú, dicen lo mismo, pero nunca lo cumplen. Y nunca he dicho nada a nadie porque no quiero alarmarlos; se formaría un caos.

¿?: Puedes llamarme... Rey Oscuro...

BENJAMÍN: ¡No me importa cómo te llames! Lo único que me importa es que te vayas y no vuelvas a molestar a la gente...

REY OSCURO (echa también una bola de poder negra): ¡¡Yo soy el hombre más poderoso del mundo!!

(Benjamín sale disparado hacia él sin darle la oportunidad de mover un sólo dedo y le ataca sin piedad. Cayendo lágrimas de sus ojos al pensar que anteriormente él era como el Rey Oscuro).
REY OSCURO: ¡¡¡Aaaaaaah!!! ¡No puede ser! Me debilitoooo... (poco a poco su voz se apagó).

BENJAMÍN (susurra): Yo antes era como él... Malvado y sin nadie que me quisiera... Hasta que encontré La Tierra Celestial. Un, un... ¡Mágico lugar! (sonríe y mira al exterior de su ventana) Un sitio, donde todos perdonan a los malvados reyes que han existido en este mundo... Así que con esto (echa un hechizo al Rey Oscuro) nunca más, habrá nadie como él o mi antiguo yo, que molesten a esta ciudad y al mundo entero... Pero... ¿al haber destruido al Rey Oscuro habré cambiado el futuro?

(Tras eso, Benjamín hizo desaparecer al Rey Oscuro, hasta que se hizo de día y salió a la calle, y encontró a sus vecinos).
BENJAMÍN (saluda a sus vecinos): ¡Hola! Estáis bien, ¿ningún recuerdo olvidado ni nada por el estilo?
VECINOS: ¿Pero qué dices, Benjamín? ¡Ay, dejémoslo! ¡Pero que sepas que hace como un mes nos dijiste que ahora nos iba a tocar la lotería y es mentira!
BENJAMÍN (Sonríe y susurra): Parece que recuerdan hasta eso... El Rey Oscuro ni nadie, va a impedir que no salve a La Tierra Celestial... Mi Tierra Celestial...

LAURA MORENO OCHOA

jueves, 31 de marzo de 2011

Lejos de ella...

     En las vacaciones de Navidad siempre voy a ver a mi familia que está en Madrid. Me pone muy contenta verles y me encanta estar con ellos pero, sobre todo, con mi prima de dos años, de nombre Nerea. Ella es muy alegre y me quiere mucho, igual que yo a ella y además, se pone triste cuando yo lo estoy y me intenta animar riendo y haciendo gestos, y lo consigue. A veces, sólo quiero estar con ella porque me hace muy feliz y pienso que tengo que aprovechar los pocos días que estoy en Madrid con Nerea porque después me tendré que ir y siempre es muy doloroso, ya que sólo nos podemos ver en verano (y para eso falta mucho), pues por medio está el colegio y la guardería para mi prima. Los días con Nerea se me pasaron muy rápidos y llegó la hora de decirle adiós a esa niña que me hace sonreír con sólo verla.
     El último día que estuve en la casa de mi prima, me lo pasé muy bien aunque temblaba un poco al pensar que no la volvería a ver hasta dentro de bastantes meses. Cuando ya era de noche y nos tuvimos que ir, creo recordar que le di un montón de besos entre lágrimas. Y ella estaba triste por estarlo yo, y esta vez no reía para animarme, sino que me observaba atenta con una cara llena de pena. Y cuando me dio un beso (de despedida) en la mejilla, ella veía que lloraba más. Entonces, al abrir la puerta y tener que irme, estaba yo muy desconsolada, y aunque mi hermana intentaba animarme, no lo conseguía. Al estar ya en el coche, le dije... “adiós, Nerea”. Sentí una tristeza enorme y, ahora, espero con ansia, el día de verano en que le pueda decir en persona... “¡¡Hola, Nerea!!”

LAURA MORENO OCHOA






miércoles, 2 de marzo de 2011

Llega el sol

En una tormenta llega el sol,
viene con toda su belleza y esplendor.

Siempre los seres que están a su alrededor
le prestan al sol mucha atención.

Llega el sol en un nuevo día
y a todos nos despierta con alegría.

Llega el sol desde el horizonte,
llega, pues, a la vida las flores.

Llega el sol por la mañana
y se va a descansar por la noche.


LAURA MORENO OCHOA

sábado, 19 de febrero de 2011

La niña fantasma

     Un día de Diciembre, paseaba por Málaga un niño de más o menos diez años, que se llamaba Alex. Éste se había ido a comprar con su abuela pero se perdió. Intentando buscar a su abuela, se encontró con una sombra que le habló.
-Hola. Me llamo Alex -dijo el niño. ¿Quién eres tú? ¿Un fantasma?
-Correcto, así es. Yo soy una fantasma.
-Aaaah...-dijo temblando el niño. ¿Antes eras una humana?
-Sí. Un día iba con mis padres en un coche y tuvimos un accidente. Desgraciadamente, morimos en el acto.
-¡¡¡AAAAAAAAAHHHH !!!-salió corriendo el joven. ¡¡Un fantasma!! ¡Quiere VENGANZA!
-¿Por qué querría yo...? -se detuvo la fantasma. Ahora que lo dices, mi tío Samuel se rió de nosotros cuando mis padres habían muerto y yo sangraba pero seguía viva.
-Hija -aparecieron los padres-.Vámonos al cielo.
-No, pues cuando yo seguía viva en el accidente, vi como el tío Samuel se reía de nosotros. Y como bien dice aquel muchacho que grita ¡QUEREMOS VENGANZA!
-¿Queremos? -preguntó la madre, hermana de Samuel.
-Sí, ¿o no queréis vengaros del tío? Se rió de nosotros.
-Hija mía -dijo el padre colocando su mano en el hombro de la niña-, tienes razón... ¡¡VENGANZA!!

     La familia fallecida salió volando por el mundo, furiosos y destrozándolo todo.

LAURA MORENO OCHOA

domingo, 6 de febrero de 2011

La aventura de Andrés y Clara

     Érase una vez un pequeño pueblo en el que había un hermoso valle lleno de flores. Los habitantes del pueblo, llamado “Rey de la Hermosura”, eran orgullosos y egoístas; cuando alguien quería visitar ese pueblo y su hermoso valle, los pueblerinos se lo impedían y los echaban. Por eso era por lo que eran despreciados, pero a ellos no les importaba. Estarían felices siempre y cuando conservaran su valle. Sólo se preocupaban de que conservara sus flores tan extravagantes y hermosas. Hasta que, un día, una familia que vivía lejos de ese pueblo fue de excursión. Se encontraron con el Rey de la Hermosura, el peor pueblo de aquel sitio. Aquella gente no sabía que el pueblo en cuanto les vieran les echarían, por eso hicieron fotos al valle. La familia decidió quedarse a almorzar sentados en una roca grande que había allí. Los padres se quedaron hablando mientras su hija e hijo se fueron a jugar.
-¡Qué bonito es este valle!-exclamó la niña, Clara, mientras cogía algunas flores.
-¡Eh, mirad! ¡Aquí hay una cueva!-señaló el niño.
-Cariño, aléjate -le aconsejaba la madre.
-Sí, sí...-mentía el niño que se llamaba Andrés-. Oye, Clara, ven.
-¿Qué quieres?-preguntó su hermana dejando caer las flores que tenía en la mano.
-¿Qué te parece si nos metemos aquí?
-Sabes que papá y mamá nos regañarán.
-Pero si tú les distraes mientras yo me meto, y después te metes tú...
-Bueno, vale.

     Clara se acercó a sus padres distrayéndolos; Andrés miró al oscuro agujero y se asustó un poco. Pero, a pesar de que temblaba, se adentró en la cueva. Clara terminó de hablar con sus padres y se fue corriendo.
-¿Qué estarán tramando estos niños?-se preguntaron los padres.

     Algunos pueblerinos, incluido el alcalde, decidieron pasear por su valle. En cuanto les vieron se pusieron como locos. Los habitantes del Rey de la Hermosura salieron corriendo hacia los padres de los dos niños. Anastasia, la madre, salió a buscar a sus hijos, y Felipe, el padre, intentó hablar con el alcalde del pueblo.
-Señor, no era nuestra intención...

     Anastasia y Felipe les explicaron que sus hijos habían desaparecido. Los pueblerinos les dijeron a Anastasia y Felipe que ayudaban a las personas que se les había perdido alguien; estaban dispuestos a ayudarles a encontrar a sus hijos.
     Mientras, Andrés y Clara estaban a oscuras en la cueva. Entonces se escuchó un ruido tan monstruoso que hizo que Clara se abrazara a su hermano. Apareció una serpiente gigantesca. Clara se desmayó y Andrés se quedó un buen rato quieto, temiendo que el animal pudiera atacarles si movía un sólo dedo. El animal lo único que hacía era respirar y respirar; no se movía. Andrés fijó la mirada en un palo, lo cogió y golpeó a la serpiente. Ésta atrapó a Clara, haciendo que no pudiera casi respirar. El hermano de Clara se puso tan furioso que cogió una bola de tierra y la pinchó en el palo. Al estar todo tan oscuro, la serpiente creyó que era un trozo de carne, así que fue hacia Andrés. Andrés cogió una cuerda y le amarró para que no pudiera irse. Parecía increíble, pero eso hizo él. Salvó a su hermana, y se quedaron allí sin saber qué hacer.
     Por otra parte, los pueblerinos metieron una cuerda por el primer sitio que se les ocurrió buscar, la cueva, hasta que vieron que algo se sujetó a la cuerda. Tiraron y sacaron a los dos niños, que la habían visto y cogieron la cuerda al instante. Los pueblerinos vieron que estaban sanos y salvos, así que empezaron a decir:
-¡Ahora marchaos!

Los padres salieron corriendo con sus hijos, mientras Andrés le decía a Clara:
-¡Qué tontos son esos! ¡No han dejado que les expliquemos nada! Pero, oye Clara...
-Que no le cuente nada a nadie, ya lo sé-terminó de decir su hermana sonriendo.



LAURA MORENO OCHOA

jueves, 27 de enero de 2011

La palmera dorada

     ¡Hola! Mi nombre es Sara, y soy de Alicante. Me encantan las plantas, así que contaré una anécdota que me ha ocurrido sobre eso. Desde pequeña siempre me ha gustado la flora y también dibujar, por eso es por lo que siempre me siento a dibujar en el jardín de mi casa, en el pueblo de La Palmera Dorada, “¿a que es un nombre precioso?” Me encanta mi pueblo y su bello nombre, pero vamos con mi pequeña historia.
     Una mañana en mi pueblo de Alicante, estaba sentada en un pequeño banco de piedra, dibujando a mi loro llamado Iris. Cuando terminé, fui a mi casa para coger pinceles y así poder colorear a Iris, cuando vi algo muy brillante que llamó mi atención. Puede que parezca mentira, es increíble, encontré semillas doradas, me acerqué con el brillo en mis ojos, cuando un hombre (el que compró las semillas, digo yo) me echó, las cogió y se fue corriendo. Me extrañó mucho, aunque en parte, no, porque la mayoría de habitantes de mi vecindario, eran avariciosos, y lo querían todo para ellos. Me fijé en que había una tirada en el suelo, así que decidí cogerla, me fui al jardín y se lo enseñé a mi loro, le estuve hablando sobre eso, aunque él repitiera todo lo que dijera. Pensé y pensé en qué iba a hacer con la semilla, si dársela o quedármela. De tanto pensar, decidí que iba a plantarla, porque por tener una, no creo que el hombre fuera a arrancármela de las manos. Cogí una regadera llena, tierra e hice un hueco. Metí la semilla, la enterré, le eché agua, y esperé días hasta que creció y se convirtió en una hermosa palmera dorada.
     La gente que pasaba por allí, se quedaba estupefacta y venía a visitarlo. Mis padres estaban dispuestos a venderla por una suma indescifrable. Yo les dije que no, que no se las iba a vender, que la que decidía aquí era yo, pues fui la que la plantó. Mis padres, con tristeza, aceptaron lo dicho y echaron a la gente de mi casa. Al menos, mis padres se quedaron contentos, porque, aunque no tuviéramos el dinero que ellos querían, a pesar de ser una niña de doce años, llamé a las cadenas de televisión y, durante dos o tres días, estuvieron anunciando algo parecido a: “Buenas tardes, público. Como siempre, los informativos del día: una pequeña niña, halló una semilla, y extrañada decidió plantarla. Resultó ser una palmera, mas no es una palmera cualquiera, es nada más y nada menos que una palmera dorada. Oyen bien, una palmera dorada. Dejaremos que esta pequeña nos cuente todo”. Me hicieron una pequeña entrevista y me ofrecieron ser dibujante, pues encontraron mi dibujo y se quedaron fascinados. Les dije que preferiría ser botánica.
     Pasaron los días y me hice famosa. Desgraciadamente, me olvidé cuánto amo la naturaleza. Sólo me dediqué a firmar autógrafos y saludar a la gente, (sé lo que diréis, mejor ser botánica que dedicarme a eso) con un nombre un tanto raro, “la humana con poderes sobrenaturales”, creyendo que lo de la planta fue magia, hecha por mí. Cuando volví a mi casa, (que por cierto se convirtió en un chalet) me di cuenta que estaban talando la palmera. Me puse como loca y me di cuenta que la fama es efímera, es decir, que no dura para toda la vida. Empecé a llorar y me volví una estúpida niña, famosa y que sólo le interesa que le aclamen. Corrí hacia los hombres, me puse tan furiosa, que le pisé el pie a uno, e Iris, mi loro, les dio picotazos. Salieron corriendo, y me acerqué a la planta. No estaba talada del todo pero, lo parecía. Con magia (parece increíble, pero era ni más ni menos que magia se recuperó el árbol. No sé por qué, no me interesó saber si era magia u otra cosa. Lo único que me importaba en ese momento era mi preciada palmera.
     Aunque, mi palmera dorada... Espera un segundo ¡ya está! Por fin el nombre de mi pueblo tiene sentido, puesto que ya hay una verdadera palmera dorada. Este día ha sido muy divertido y alucinante, por supuesto, la flora me siguió encantando. Y por supuesto dibujar, dibujar la naturaleza...

LAURA MORENO OCHOA

miércoles, 15 de diciembre de 2010

El hombre que sufrió un secuestro terrible

     Un domingo soleado como otro cualquiera, Aaron Smith, un escritor británico muy famoso por sus obras “Julie, la joven que no se podía despertar de su sueño” y “El Diario Secreto de Emma”,acudía a las 13:00 h, a una entrevista para el periódico del día. Mientras, un hombre vestido de negro, le observaba desde detrás de la puerta, donde nadie le veía.
     El Sr. Smith, después de la entrevista, se fue a su chalet, a su habitación. Se sentó en su escritorio (un poco desordenado, pues tenía mucho que recoger), apartó todo un poco y empezó a escribir su nuevo libro, llamado: “El hombre que sufrió un secuestro terrible”.
     Comenzó con la historia del hombre, le pasaron muchas cosas insólitas, hasta que llegó al capítulo once, donde un hombre vestido de negro le observaba dispuesto a secuestrarle.
- Increíble, ¡qué desafortunado debe ser quien le haya pasado esto! -dijo Aaron Smith.
- Sí, ¡qué desafortunado! Ahora a ti te va a pasar lo mismo que a esa persona -se oyó una voz grave.
     Smith giró lentamente su silla, hasta que vio al famoso “Hombre de negro”. Éste le hizo un gesto de que no gritara.
- Si aprecias tu vida, ven conmigo -le amenazó.
     Aaron fue hacia la puerta y la intentó abrir, pero estaba cerrada con un candado, lo estuvo buscando sin mirar al hombre de negro, hasta que se oyó el movimiento de una llave.
- ¿“Buscabas esto?”-dijo el secuestrador.
     Aaron, que era muy ágil y rápido, consiguió quitarle la llave, abrió el candado, quitó las cadenas y abrió la puerta. El hombre de negro le cogió, pero Smith arrancó su perchero y le atizó con él, hasta dejarle inconsciente. El escritor corrió por el largo pasillo hasta llegar a la puerta, la abrió, buscó a su labrador Andrew, lo cogió y se fue a la calle pidiendo ayuda. Todas las personas estaban dispuestos a ayudarle, entonces entraron a la habitación de Aaron, pero no vieron a nadie; se había escapado.
     Llegó la noche y no lo atraparon, así que el escritor tuvo que dormir en la casa de su hermano Jake, que le acogió con mucha alegría. El hombre de negro se enteró de donde vivía el hermano de Smith, pues en el la ciudad había alguien que se lo contó. El secuestrador le envió una nota al escritor, saltando por el tejado y abriendo la ventana. La tiró al suelo, y se fue, puesto que un perro le ladró y alguien salió. A la mañana siguiente, Aaron se levantó, hizo la cama, se vistió, desayunó y por último se cepilló los dientes. Cogió la maleta, avisó a Jake de que se iba y se fue. No leyó la nota, la dejó tirada en el suelo, hasta que su hermano miró el cuarto donde había dormido Aaron, vio la nota y se quedó con la boca abierta. Salió disparado, preguntó a la gente si lo había visto pero le dijeron que no.
     Mientras, Aaron caminaba felizmente, pensando que se había librado del hombre de negro, pero no. Pasaba por el Ayuntamiento cuando escuchó algo: “¡Eh! Ven aquí, detrás de la columna. Smith se acercó y el secuestrador le tapó la boca, le durmió con un líquido, le llevó a cuestas y le estuvo apuntando con la pistola en su cabeza por si en algún momento se despertaba e intentaba huir. Nadie vio lo que hacía el hombre porque era las 7:00 de la mañana y todos estaban durmiendo. Le llevó al aeropuerto (al haber tanta gente, lo trataba con cuidado para que no se dieran cuenta de nada) Aaron se despertó.
- ¿Qué haces?
- ¡Nos vamos de excursión! -exclamó el secuestrador (con voz de niño pequeño) enseñando dos pasaportes para irse.
- ¿A dónde? ¿Por qué haces esto? ¿Qué te he hecho? -preguntó Smith asustado.
- ¡Al lugar donde el peligro siempre acecha! ¡A México D. F.! -respondió alegremente el hombre de negro.
     Por otro lado, Jake, el hermano de Aaron, leyó la nota en la que ponía que le esperaba en el aeropuerto; no estaba firmado por nadie. Jake llegó a ese lugar e intento ayudar a su hermano, pero el secuestrador lo tiró al suelo. Aaron no podía hacer nada, si gritaba o le intentaba ayudar, le dispararían. El cruel hombre, disparó a todos los lados, la gente huyó. Cuando no había nadie, cogió un móvil del suelo y llamó a comisaría para avisar a los policías de que tenía al escritor en sus manos.
- Oídme bien agentes, tengo al famoso escritor Aaron Smith en mis manos. Dentro de cinco horas quiero que me traigáis un millón de libras al aeropuerto si queréis ver con vida a vuestro escritor. ¿Os ha quedado claro?
- No podemos recaudar tanto dinero -los agentes respondieron.
     El hombre de negro colgó, sabiendo que traerían el dinero. Llegaron los policías, le iban a dar el dinero, cuando de pronto apareció Andrew, el perro de Aaron y mordió al secuestrador. Éste se distrajo y soltó a Smith, su hermano se levantó un poco mareado y fue atendido por dos agentes de policía. El jefe de policía le apuntó con su pistola al secuestrador y dijo “¡Las manos arriba!”. Vinieron muchos coches de policía alrededor del hombre, y consiguieron arrestarle. Éste, fue condenado a cinco años de prisión. Jake se curó de sus heridas, Smith, su perro y su hermano se fueron a vivir a Roma, Aaron siguió con su libro, pero no se la inventó, si no que contó su propia historia, y a él nunca más le volvió a ocurrir algo así. Y siguió siendo conocido por sus obras durante mucho tiempo.

LAURA MORENO OCHOA

viernes, 3 de diciembre de 2010

Amigos del alma

     Amigo... ¡Qué palabra tan significativa!
     Es una palabra que no se puede explicar. Ellos son los que te apoyan, te animan y te hacen sonreír. Los amigos siempre están a tu lado cuando lo necesitas, porque saben que tú harías lo mismo por ellos; puedes compartir secretos porque nunca se lo dirán a otra persona. Si te enfadas, no te preocupes, porque más tarde o más temprano te volverás a amigar con él. Un día que estás con los amigos, es un día divertido que hay que recordar siempre que estás triste. Cuando tengas mucho que hacer o un trabajo duro, éstos van a colaborar contigo. Pero, tú también vas a tener que echar una mano a tus compañeros, porque se sentirían como alguien que ayuda y que los demás pasan de ellos. Hay mejores amigos porque esos son los que más te aprecian.
     Algunas personas no tienen amigos, imagínate que tú eres esa persona, ¿cómo te sentirías si cuando estás triste no tienes a nadie que te consuele? Supongo que estarías fatal. Pero hay personas que quieren ser tus amigos, sólo que creen que tú no lo quieres ser. Esa gente tendrían que armarse de valor y preguntar, ¿puedo estar contigo? En ese momento todo cambiaría, porque sentirían que le quieren.
     Cuanto más pequeños os hayáis conocido, más amistad hay, más confianza, más recuerdos de la infancia...
    Los amigos, son amigos del alma.
LAURA MORENO OCHOA

viernes, 26 de noviembre de 2010

Mujeres maltratadas

     Cada año en España mueren aproximadamente setenta mujeres por la violencia de género. La mujer también maltrata al hombre, pero en la mayoría de los casos es el hombre quien maltrata a la mujer. En muchas situaciones de violencia, el hombre y la mujer tenían una relación y ella “abandona” al hombre. Si son novios, se han casado y tienen hijos, el hombre utiliza a sus hijos maltratándolos, para que la mujer no se divorcie de él. En algún que otro caso, la mujer siente que merece ser maltratada, se deja dominar por éste y no dice nada a la policía o a algún familiar porque teme al hombre.
     El hombre maltrata mucho a la mujer físicamente y psicológicamente, pero sobre todo físicamente. En la mayoría de casos, el hombre siempre se cree superior a la mujer, y a mí me parece que eso no debería ser así, el hombre puede ser mejor en algo que la mujer, son distintos físicamente, pero en los sentimientos no son distintos, en general, son iguales.
     Pienso que la mujer es libre de hacer lo que quiera, si deja al hombre, éste tiene que respetar sus decisiones y reflexionar qué ha hecho mal para que su pareja le haya dejado. A veces me concentro mucho y me imagino que soy la mujer maltratada. Lo que haría es defenderme, y cuando estuviera sola, a donde fuera siempre ir con paso firme y confianza.
     En la televisión, los fines de semana, a veces los llaman, algo parecido a “fin de semana negro”, significa que en el fin de semana ha habido violencia de género. En algún caso el maltratador se suicida, porque se ha arrepentido de lo que le ha hecho a su pareja.
En definitiva, la mujer tiene los mismos derechos que el hombre, pero éste no lo acepta.
 
LAURA MORENO OCHOA

jueves, 18 de noviembre de 2010

Animales

     A mí me gustan los animales. Por eso de mayor voy a ser veterinaria. Me parece que las personas deberían dedicarse a ser doctores (no todas) para cuidar a las personas o ser veterinarios, como lo voy a ser yo de mayor. A lo mejor a las personas le parece un poco ridículo lo que también quiero hacer, pero, a parte de ser veterinaria me gustaría estar junto a las personas que defienden a los animales. Por eso voy a ser manifestante CONTRA EL MALTRATO ANIMAL. Me parece bien que las personas cuiden a los animales, que si lo encuentran le busquen un hogar...
     Lo que verdaderamente no me gusta es lo cruel que puede llegar a ser el hombre.
     Los meten en circos, los meten en tiendas de animales para venderlos como si fueran objetos, abandonarlos y torearlos (a los toros). Lo que menos me gusta de lo que le hacen a estos pobres animales es que a los “asesinos”, (así es como llamo a los toreros) les llaman héroes y le aclaman.
     Otra situación mala (tengo más cosas malas que decir que buenas) es que hace poco, creo que el domingo pasado, en la televisión, vi como colgaban a un pobre perro de un paracaídas, el pobre animal estaba muy asustado. Otra situación es que un hombre con un palo de hierro, estaba pegando a un perro, y lo que me mataba era los gritos de dolor de este animal. Y lo grababan en vez de ayudarle al pobrecito. También hay muchas especies animales extinguiéndose y, cuando estoy sola, me pongo tan triste que se me saltan las lágrimas. Una imagen que vi era tan, tan triste... Era de un hipopótamo muerto y dos hombres haciéndose una foto junto a él, sonriendo.
     A veces me desanimo y me digo a mí misma “Laura, siempre va a ver animales maltratados y que los maten. Siempre, en alguna parte del mundo, va a ver un animal en esta situación. Laura, vas a ser una inútil y si no cumples eso no vales nada...”
     No voy a decir nada más, pero resumiendo: por favor, pido a toda la gente del mundo, que no maltraten sin razón a los animales, a las pobres “criaturas inocentes”, porque si no, los animales van a desaparecer poco a poco... Y por lo menos para mí, estas criaturas son un regalo que Dios nos ha dado.
LAURA MORENO OCHOA

lunes, 8 de noviembre de 2010

Marisol

     Mi hermana Marisol tiene 17 años y estudia 2º de bachillerato. Mi hermana es morena y tiene el pelo castaño y medianamente largo. Es bastante alta y tiene los ojos marrón claro. Es divertida, simpática y buena, sobre todo conmigo. Le gusta mucho leer, es por eso que tiene tantos libros en su habitación. Es muy amable con todo el mundo y tiene muchos amigos, algunos hasta de otros países, con los que se conecta por el ordenador. Quien está con ella se puede divertir mucho.
     Yo siempre quiero jugar con ella, no porque no tenga nada que hacer, si no porque con ella me lo paso muy bien. A ella es a quien más le cuento mis cosas (aparte de mi madre). Siempre estudia, y no ha suspendido nunca, a pesar de que sea muy difícil bachillerato, pero ella siempre saca buenas notas. A veces nos peleamos, pero son cosas de hermanas, además, yo la quiero mucho.
LAURA MORENO OCHOA

domingo, 7 de noviembre de 2010

El día de mi Primera Comunión

     El día de mi comunión fue muy bonito; salió todo estupendamente.
     En la entrada a la Iglesia me puse muy nerviosa, pero mi madre me sonreía y los nervios se fueron poco a poco. Antes de entrar me hizo fotos. En la Iglesia me senté en el altar y después de escuchar lo que decía el sacerdote canté una canción junto a otra niña. Mis padres me grabaron y me hicieron muchas fotos. Al salir de la Iglesia me reuní con mi familia que vino desde Madrid. Hablé con mis primos y jugamos, luego nos fuimos a un lugar precioso para que me hicieran más fotos; me hice muchas con mi hermana y mis padres.
     Después, nos fuimos a un restaurante, en donde me dieron los regalos. Mi tía me regaló una cámara, y también libros, pero sin duda el regalo que más me gustó fue el de mis padres, un portátil; me quedé muy sorprendida y no paraba de agradecerlo. Luego me fui a jugar al escondite con mis primos hasta que nos fuimos a casa. Estaba muy cansada, pero sin duda, fue un día muy, muy bonito.

LAURA MORENO OCHOA