domingo, 12 de diciembre de 2010

Una aventura en la playa, debajo de una sombrilla

     Era una calurosa mañana de verano, estaba con mis padres y mi hermano Pedro en la playa debajo de la sombrilla. Era un día caluroso de los de verdad, no podíamos salir de la sombra que nos daba nuestra sombrilla, solo salíamos para meternos en el agua que, por cierto, ese día estaba tan caliente que casi no se notaba frescor al bañarte.
     Mi padre estaba sacando una coca cola de la nevera cuando yo me encaminaba hacia la orilla con la intención de darme un refrescante baño. A partir de aquí todo parecía una pesadilla; oía gritos de una niña que se agitaba dentro del agua. Sus gritos eran desgarradores, mezclados con su llanto. A la vez, oía a mi hermano gritar a mi padre “¡una niña esta llorando, papa!” Yo me puse realmente nerviosa, no sabía si ir a ayudar a esta niña o salir corriendo porque mi imaginación me hacia sospechar lo peor. Me refiero a tiburones o quién sabe, algo peor. Mientras, mi padre se acercó a la niña y la sacó del agua, no tenia sangre, ni se le veían heridas, pero la niña seguía gritando y cada vez mas fuerte ¡me pica, me pica ¡
     Yo al ver que no había sangre ni heridas me relajé un poco y me acerqué a la orilla donde estaba mi padre tranquilizando a aquella niña; no parecía nada grave. Mi padre dijo:
- Tráeme el vinagre de la ensalada, que está en la nevera.

     Yo me pregunté que para qué quería mi padre el vinagre en esa situación, pero al traérselo me lo explique todo; la niña tenia una pierna roja como un tomate y mi padre le estaba echando el vinagre en esa pierna.
- No te preocupes, es la picadura de una medusa, duele mucho pero no es peligroso, y el vinagre te mejorara mucho –le decía mi padre.

     Después, mi padre me explico que el vinagre neutraliza el veneno de la medusa, y lo cierto es que en un rato la niña dejo de llorar.
     Yo después de esto no me atreví a bañarme en toda la mañana y me dediqué a jugar con mi hermano el resto del día debajo de la sombrilla.

ANDREA PARDO ESTÉBANEZ

3 comentarios:

  1. Andrea, espero que ésa niña no fueses tú. ¡A mi también me picó una medusa una vez! ¡Pica un montón!

    ResponderEliminar
  2. Sólo una te ha picado, a mi me ha picado 8 veces!!!
    ¡Muy bonita tu redacción Andrea!

    ResponderEliminar