lunes, 21 de marzo de 2011

El día de Reyes

Era el día de Reyes. Alba, una niña rubia de unos diez años, sentía una gran felicidad y tenía la esperanza de que le trajeran el juego que había pedido. Por la noche, su hermana Carolina la despertó porque tenía miedo pero en realidad lo que estaba era nerviosa por la llegada de ''Sus Majestades''.
El sol entró por las ventanas, eso era señal de que era de día, por lo que ¡los Reyes habían venido! Alba despertó rápidamente a Carolina y ellas llamaron a sus padres. Todos fueron al salón y se lo encontraron lleno de regalos. Se emocionaron, empezaron a gritar y abrieron los regalos muy rápidamente. Carolina tenía cinco regalos, se puso muy contenta y empezó a jugar con todo. A Alba le trajeron cuatro regalos, por lo que se puso celosa; le quedaba un regalo por abrir y el juego que había pedido no había salido todavía. Abrió el regalo muy despacio y... no era el juego. Se puso a llorar y sintió mucha pena y tristeza.
Desayunaron churros, el desayuno preferido de Alba, aunque ella seguía llorando sin saber lo que iba a ocurrir... Cuando ya se habían vestido llamaron a la puerta. Era su abuela Juana y traía una bolsa muy misteriosa; Alba estaba nerviosa. La abuela pasó dentro, dejó su chaquetón en la percha y se sentó en el sofá con toda la familia; abrió la bolsa y dijo:
-Toma Alba. Esto me lo han dejado los ''Reyes'' en mi casa.
Alba estaba nerviosa, muy nerviosa y, con los ojos todavía empañados de lágrimas, abrió el regalo que tenía un bonito lazo azul. De un tirón quitó el envoltorio y... ¡era ese juego tan importante para ella! Sintió una gran alegría y se puso a gritar de la emoción. Todos se fueron a dar un paseo y después fueron a comer a un restaurante.
JULIA LLINARES GÓMEZ

No hay comentarios:

Publicar un comentario