Cesar y Lucia son dos personas con las que algunos días hemos ido al salón de actos y con ellos hacíamos juegos divertidos, aprendíamos a convivir con las niñas y a ayudarnos unos a otros. A veces, nos relajábamos con música tranquila. Lo mejor que hicimos, para mí, fue las sillas musicales que era todo lo contrario a lo que conocíamos; había que ayudarse unos a otros para que nadie se cayese. Fue muy chulo y nos ayudamos unos a otros, fueran niños o niñas.
Al final, cuando tuvieron que irse, tuvimos que subir a un escenario y la gente decía todo lo bueno de nosotros. Cuando salió el profe fue lo mejor porque todos dijimos que era el mejor del mundo y tenían razón. Es el mejor. Tuvieron que irse y quiero que algún día de este año vuelvan a venir porque yo y todos nos lo pasamos bien. Espero que vengan dentro de poco y seguir haciendo juegos y ayudarnos unos a otros. Si vuelven me alegraría mucho y haríamos muchas cosas; hasta el profe se alegraría. Espero que vengan más; nunca los olvidaremos, ni a ellos ni a las clases que nos daban porque eran las mejores.
ÁLVARO GONZÁLEZ MUÑOZ
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