Lucía era una mujer medianamente feliz, cuando un día su marido llegó de trabajar y le dijo:
- ¡Hazme la comida, ahora, sin escusas!
Lucia no se esperaba una reacción así de su marido, y pensó que sería que se le habría muerto alguien o le hubiera pasado algo en el trabajo. En fin, termino de hacerle la comida y su marido tenía mala cara cuando probó lo que le puso, se levantó bruscamente de la silla y dijo:
- ¡Ésta qué clase de comida es! ¡Qué asco!
Su marido salió de la cocina, dirigiéndose al salón y empujó a Lucía dejándola caer así, sin más. Lucía no estaba muy segura de qué le pasaba, pero sabía que no era nada bueno. Al siguiente día, Carlos (su marido) salió a casa de un amigo y le dijo a Lucía:
- ¡Apartate mujer, quítate de en medio! Cuando vuelva de casa de mi amigo, quiero ver la cena en la mesa, si no ¡ya verás!
Lucía ya no sabía qué iba a hacer con su marido, y de tanto pensar se le olvidó hacerle la cena a Carlos. Cuando entró por la puerta, Carlos no vio la cena en la mesa, así que le pegó una paliza a Lucía y ella se quedó llorando toda la noche. A la siguiente mañana Lucía no se lo pensó más, llamó a la policía a escondidas y se llevaron a Carlos a la cárcel.
Estos casos ocurren mucho, así que os digo
NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
RAÚL VERGARA RUBIO
Que pena que haya hombres tan malvados.
ResponderEliminarMuy bien Raúl
Es una pena que haya gente tan machista y cruel en el mundo, por suerte en esta clase todos estamos unidos por un lazo muy fuerte.
ResponderEliminar